Marco normativo regional e internacional sobre uniones tempranas

Tasas y datos de uniones tempranas en América Latina y El Caribe

“El matrimonio infantil, temprano y forzado es una práctica nociva que viola o menoscaba los derechos humanos, qué perpetúa otras prácticas perjudiciales y violaciones de los derechos humanos”.
Estados miembros de las Naciones Unidas (A/RES/71/175, 2016)

El matrimonio adolescente e infantil alcanza casi al 1 de cada 5 niñas y adolescentes en América Latina y El Caribe. En cifras absolutas encabezan la lista Brasil y México, que están entre los 10 países del mundo con mayor número de uniones tempranas y matrimonios infantiles (ver fuente). En la región se producen entre el 23 y 24% de las uniones tempranas a nivel mundial. Las tasas de prevalencias más altas se registran en:

  • Nicaragua( 41 % ),
  • República Dominicana ( 37 % ),
  • Brasil ( 36 % ),
  • Honduras( 34 % ),
  • Guatemala ( 30 %),
  • México ( 23%).

Emma Puig de la Bellacasa, especialista en Género de la Oficina Regional de Plan International para América Latina y el Caribe denuncia que el fenómeno afecta particularmente a niñas provenientes de áreas rurales, hogares pobres y comunidades indígenas. Según los organismos internacionales (UNFPA y UNICEF) América Latina y La Caribe es la única región del mundo donde las uniones tempranas no están disminuyendo (Fuente OEA).

Instrumentos regionales e internacionales sobre uniones tempranas

(Fuente principal UNICEF)

El Marco Normativo Regional se centra sobre todo en hacer explícito el consentimiento de los futuros conyugues, y en armonizar leyes y normativas nacionales para no permitir matrimonios civiles a menores de 16 años:

1. Convención de los Derechos del Niño (CDN) 1989:
El Artículo 4 exige a los Estados Partes “adoptar todas las medidas legislativas, administrativas y de otra índole para dar efectividad a los derechos reconocidos” en ella. Esto implica fijar la edad mínima de matrimonio en la legislación.

2. La Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW):

Artículo 16: “No tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración del matrimonio y hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial.” (art.16, numeral 2) 
En su Recomendación General No. 21 (1994) sobre la igualdad antes del matrimonio, el Comité de la CEDAW ha dejado claro que “la edad mínima para contraer matrimonio debe ser de 18 años para el hombre y la mujer» (párrafo 36).

Párrafo 36: En la Declaración y Programa de Acción de Viena aprobados en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos, celebrada en Viena del 14 al 25 de junio de 1993, se instó a los Estados a que derogaran leyes y reglamentos en vigor y a que eliminaran las costumbres y prácticas que fueran discriminatorias y perjudiciales para las niñas. El párrafo 2 del artículo 16 y las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño impiden que los Estados Partes permitan o reconozcan el matrimonio entre personas que no hayan alcanzado la mayoría de edad. En el contexto de la Convención sobre los Derechos del Niño, “se entiende por niño todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que en virtud de la ley que le sea aplicable haya alcanzado antes la mayoría de edad”. A pesar de esta definición y teniendo presentes las disposiciones de la Declaración de Viena, el Comité considera que la edad mínima para contraer matrimonio debe ser de 18 años tanto para el hombre como para la mujer. Al casarse, ambos asumen importantes obligaciones. En consecuencia, no debería permitirse el matrimonio antes de que hayan alcanzado la madurez y la capacidad de obrar plenas. Según la Organización Mundial de la Salud, cuando los menores de edad, especialmente las niñas se casan y tienen hijos, su salud puede verse afectada desfavorablemente y se entorpece su educación. Como resultado, se restringe su autonomía económica.

La Recomendación General No.31 del Comité de la CEDAW y la Observación General 18 del Comité de la CDN señala que excepcionalmente las autoridades judiciales autorizarán el matrimonio de menores de edad, siempre y cuando hayan cumplido al menos 16 años.

3. Resolución 69/156 sobre Matrimonio infantil, precoz y forzado (18 diciembre 2014), la Asamblea General de Naciones Unidas:

“1. Insta a todos los Estados a que promulguen, hagan cumplir y apliquen leyes y políticas dirigidas a prevenir y poner fin al matrimonio infantil, precoz y forzado y proteger a quienes están en riesgo y a que velen porque solo se contraiga matrimonio con el consentimiento informado, libre y pleno de los futuros cónyuges”.

4. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966): Artículo 23 (3) “El matrimonio no podrá celebrarse sin el libre y pleno consentimiento de los contrayentes”.

5. Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para el Matrimonio y el Registro de Matrimonios (1962):

-Artículo 1.- No podrá contraerse legalmente matrimonio sin el pleno y libre consentimiento de ambos contrayentes, expresado por éstos en persona, después de la debida publicidad, ante la autoridad competente para formalizar el matrimonio y testigos, de acuerdo con la ley.
-Artículo 2.-Los Estados partes en la presente Convención adoptarán las medidas legislativas necesarias para determinar la edad mínima para contraer matrimonio. No podrán contraer legalmente matrimonio las personas que no hayan cumplido esa edad, salvo que la autoridad competente por causas justificadas y en interés de los contrayentes, dispense el requisito de la edad.

6. Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948):

Artículo 16: Derecho a contraer matrimonio con libre y pleno consentimiento
1.-Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966)

7. Convención Suplementaria sobre la Abolición de la Esclavitud, el Tráfico de Esclavos y las Instituciones y Prácticas Similares a la Esclavitud (1956): Fuente:

Artículo 1(c): Cada uno de los Estados Partes en la Convención adoptará todas aquellas medidas legislativas o de cualquier otra índole que sean factibles y necesarias para lograr progresivamente y a la mayor brevedad posible la completa abolición o el abandono de las instituciones y prácticas que se indican a continuación, dondequiera que subsistan, les sea o no aplicable la definición de esclavitud que figura en el artículo 1 del Convenio sobre la Esclavitud, firmado en Ginebra en 25 de septiembre de 1926:
– c) Toda institución o práctica en virtud de la cual:
–i) Una mujer, sin que la asista el derecho a oponerse, es prometida o dada en matrimonio a cambio de una contrapartida en dinero o en especie entregada a sus padres, a su tutor, a su familia o a cualquier otra persona o grupo de personas;
–ii) El marido de una mujer, la familia o el clan del marido tienen el derecho de cederla a un tercero a título oneroso o de otra manera;
—iii) La mujer, a la muerte de su marido, puede ser transmitida por herencia a otra persona;

8. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados por 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas en 2015: ODS 5 «Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas«: Meta 5.3: «Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina» para el año 2030. La inclusión de esta meta es el reconocimiento de que la unión temprana y forzada constituyen una cuestión central de desarrollo. Sin embargo el indicador que se usa para medir el avance de esta meta (tasa de prevalencia nacional) deja fuera muchos factores relacionados con las uniones tempranas, especialmente en América Latina, donde las uniones son informales y casi siempre consentidas. La OEA se suma a la lucha contra el matrimonio infantil desde los ODM, integrando los ODM en su programación y planeación.

9. En la Convención Iberoamericana de la Juventud de 2005:
En su artículo 1 considera bajo las expresiones «joven», «jóvenes» y «juventud» a todas las personas, nacionales o residentes en algún país de Iberoamérica, comprendidas entre los 15 y los 24 años de edad. Esa población es sujeto y titular de los derechos que esta Convención reconoce, sin perjuicio de los que igualmente les beneficie a los menores de edad por aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.
Añade en su Artículo 20: “Derecho a la formación de una familia. 1.- Los jóvenes tienen derecho a la libre elección de la pareja, a la vida en común y a la constitución del matrimonio dentro de un marco de igualdad de sus miembros, así como a la maternidad y paternidad responsables, y a la disolución de aquel de acuerdo a la capacidad civil establecida en la legislación interna de cada país.”

10. En el Consenso de Montevideo no se hace especial mención al matrimonio infantil, sin embargo en el apartado B de sus medidas prioritarias se especifican una serie de medidas sobre derechos, necesidades, responsabilidades y demandas de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, que podrían guiar procesos de programas y políticas para la prevenir y atender las uniones tempranas.