¿Cuál es el problema? es el título de una interesante investigación exploratoria sobre masculinidades hegemónicas y su influencia en uniones, matrimonios y embarazos en niñas, adolescentes y jóvenes, fruto de la colaboración entre FLACSO Guatemala y UNFPA.

Algunas recomendaciones claves para prevenir y atender las uniones tempranas en América Latina

¿Cuál es el problema? es el siguiente paso tras “Me cambió la vida”, una primera investigación de 2014-2015 donde se recogen historias de menores que han pasado por matrimonios o uniones tempranas y embarazos

Conversamos con Ana Lucía Ramazzini de FLACSO-Sede Académica Guatemala y José Roberto Luna de UNFPA sobre esta novedosa  investigación que centra su foco en cómo la masculinidad hegemónica afecta a la práctica de las uniones tempranas.

Recientemente Guatemala ha hecho cambios legislativos que prohíben el matrimonio civil con menores de 18 años. ¿Cómo perciben estos cambios?

Ana Lucía Ramazzini de FLACSO-Sede Académica Guatemala: Quizá la Ley ha servido como punto disuasivo para entender que estaba mal casarse con menores, como punto de inflexión. Pero no es suficiente para generar cambios. Hay que tomar en cuenta que la mayoría se unen, no se casan, y esto se sigue dando a pesar de la ley y poniendo en situación de vulnerabilidad a las menores.

José Roberto Luna de UNFPA: El matrimonio en Guatemala como institución va en declive, en realidad hay tendencia a dejar de casarse, pero se están uniendo de manera informal. Hay que repensar los cambios legislativos porque quienes quedan desprotegidas ante la ley son las mujeres y las jóvenes. Cuando no se regulariza la unión a nivel legal, ante una separación las mujeres quedan sin posibilidad de reclamar nada.  Tenemos que analizar con mayor profundidad las uniones de hecho porque están normalizadas y legitimadas por las comunidades y en el imaginario colectivo.

Hay ceremonias religiosas que legitiman la unión de menores, que se inscribe en el registro civil  una vez cumplen la mayoría de edad, pero a veces no llegan a registrarse y quedan desprotegidas. Esto es un asunto de norma social, más que legal.

Necesitamos intervenciones más integrales, tenemos que  apuntar a estrategias e intervenciones en distintos niveles. No podemos dejar fuera este nivel comunitario y familiar que permite que una menor se case con un hombre mucho mayor aspirando tener una vida mejor. Lo normal es que esto la lleve a una relación de servidumbre con su marido y sus hijos, inclusive con su suegra.

Guatemala no es una excepción en América Latina

José Roberto Luna de UNFPA: Los datos que tenemos nos indican que esto que pasa en Guatemala, que las particularidades que encontramos en la práctica del matrimonio y las uniones tempranas en Guatemala son una tendencia de la región latinoamericana.  En América Latina las uniones tempranas están tan  naturalizadas que no alcanzamos a dimensionarlo como un problema. Se invisibiliza y eso hace difícil que se ponga en la arena pública y se tome en cuenta para llevar a cabo intervenciones que transformen esta realidad. Nos falta reconocer en la región que las uniones tempranas están pasando y que son nocivas

Ana Lucía Ramazzini de FLACSO-Sede Académica Guatemala: Guatemala tiene características muy propias en cuanto a población, particularmente de pueblos originarios.  Sin embargo,  la primera investigación evidenció que esta práctica no es un asunto de comunidades remotas, rurales, ni de usos y costumbres de los pueblos originarios. Es una práctica que ocurre y atraviesa límites geográficos, grupos étnicos y clases sociales. Se trata de relaciones de poder y atraviesa toda la pirámide poblacional.

José Roberto Luna de UNFPA: Cierto, el primer estudio “Me Cambio la Vida” nos muestra que no hay diferencias significativas en torno al matrimonio infantil por grupos étnicos. Es un asunto de relaciones desiguales de poder que atraviesa a todos los grupos poblacionales y/o identidades.

Ana Lucía Ramazzini de FLACSO-Sede Académica Guatemala: Por otro lado, me parece importante señalar que con “Me Cambio la vida” vimos que las uniones tienen una relación directa con los embarazos de las jóvenes. En “¿Cuál es el problema?” los entrevistados decían que el motivo del embarazo es que las niñas “andan de arriba para abajo” “que es porque tienen las hormonas alborotadas”  “que tiene que ver con el comportamiento de las adolescentes”. Algunos de los entrevistados no lo consideran abuso. Es clave ver la correlación que hay en la justificación de los embarazos adolescente desde las masculinidades hegemónicas. Te cuento esto porque en América Latina es primordial esta correlación entre embarazo adolescente y uniones tempranas.

José Roberto Luna de UNFPA: Por ejemplo, en el Sudeste Asiático están con el empoderamiento económico, en el Continente Africano están con habilidades para la vida y salud sexual y reproductiva y en Oriente Medio está en el centro la educación para las niñas. Pero en América Latina es vital hablar de sexualidad para conseguir transformar las desiguales relaciones de poder que hay tras el género. En otras partes del mundo hay planes nacionales de prevención del matrimonio infantil .En América Latina no. Hemos conseguimos movilizar políticas y recursos desde la prevención desde el embarazo adolescente, la puerta de entrada para trabajar la prevención del matrimonio infantil y las uniones tempranas desde los planes y políticas públicas se están afrontando el embarazo adolescente. Hay que sumarse. En  nuestra región son temas interrelacionados, intrínsecos.

Algunas propuestas de intervención que vayan más allá de la penalización, y que trabajen con los hombres.

José Roberto Luna de UNFPA: Hay un programa global de UNFPA y UNICEF para acelerar la acción de poner fin al matrimonio infantil  que incluye toda la teoría de cambio integral, que incluye el trabajo directo con las niñas, pero también el trabajo con políticas púbicas en salud, educación. Tiene un eje de transformación de la norma social a nivel familiar. Este punto es vital, porque ahí es donde entra el trabajo con los hombres y con los niños. Recomendamos desarrollar programas que transformen las relaciones de género con los hombres y los niños desde las edades más tempranas.  Cuanto antes se transforme mejor, para que los niños de hoy, hombres de mañana no busquen a sus esposas en menores de edad.

¿Las propuestas de transformación de la norma social que incluye la investigación están pensando también en los medios de comunicación como agentes de socialización de género?

José Roberto Luna de UNFPA: Sobre todo estamos pensando en campañas,  porque tomamos en consideración evaluaciones de programas anteriores. Por ejemplo, el programa H implementado por PROMUNDO con hombres  y jóvenes nos demuestra que los resultados en Brasil, Nicaragua y México se amplifican si se acompañan con campañas de comunicación masiva o interpersonal que hacen que el espacio social o el contexto sea más favorable a los cambios actitudinales.

Si a la transformación de género no la acompañas con redes de soporto y transformación de imaginarios colectivos, lo que ocurre es que las normas de género de quien acompaña son más fuertes que el mensaje que tu das. La socializaciones cotidiana hay que intervenirla (esto aparece en el cuaderno 4, sobre todo enfocado a campañas que cuestionen la hegemonía de estas masculinidades).

Algunas recomendaciones claves para prevenir y atender las uniones tempranas en la región según Luna y Ramazzini

José Roberto Luna de UNFPA: No podemos transformar las uniones tempranas si no trabajamos en el empoderamiento de las niñas, para tener un mejor lugar en la familia, en la comunidad y en el país. Esto implica empoderamiento con habilidades para la vida pero también generación de oportunidades. Hay que construir autonomía y abrir oportunidades para las niñas, para que no busquen su autonomía en uniones tempranas.

Lo segundo es trabajar con hombres y niños desde las edades más tempranas, para transformar las relaciones de poder. Esto lo tenemos que trabajar a nivel comunitario, por lo regular los que toman las decisiones en la comunidad son los hombres adultos. Por eso hay que dialogar con ellos y generar espacios que mejoren las condiciones y las oportunidades para los niños y también para las niñas. Trabajar con los adolescentes es vital para crear transformaciones a largo plazo.

La tercera es seguir reconociendo es que los cambios legales son importantes porque van marcando lo que la historia considera permitido o no, saludable o no. Son necesarios, pero son insuficientes.  Toda intervención que trate de abordar el matrimonio y las uniones tempranas tiene que tomar en cuenta las relaciones desiguales de género, la necesidad e transformar la norma social y las relaciones desiguales de manera sostenida.

Ana Lucía Ramazzini de FLACSO-Sede Académica Guatemala: Mi recomendación es seguir poniendo en el centro a las niñas, adolescentes y jóvenes y lo que ellas viven. Sin olvidar el contexto en el que se mueven y los agentes y actores clave que afectan a su vida. Y en esto, como hemos evidenciado a través de los estudios, los hombres juegan un papel de poder que es clave desmontar.  

Por eso es importante focalizar la mirada estratégica en la educación formal  e informal, esto es vital. Necesitamos evidenciar el curriculum oculto de lo que está pasando en las aulas. Y eso los entrevistados lo evidenciaron. Dentro de la escuela se vive una pedagogía del silencio y la impunidad de género, donde se atraviesa esa construcción de masculinidad desde percepciones específicas que se esperan tanto de mujeres como de hombres. Esta pedagogía del silencio reproduce la desigualdad. Esto hay que problematizarlo porque está reforzando los roles tradicionales de género y favoreciendo la agresividad y violencia en la construcción de la masculinidad hegemónica.  

Otro espacio de trabajo fundamental es con líderes comunitarios. Ellos tienen un peso muy fuerte en la reproducción de los imaginarios en las comunidades, es su legitimación, su aval y su autoridad. Necesitamos trabajar con líderes comunitarios para cambiar las ideas sobre las cuales se sostienen las uniones tempranas. Las intervenciones con líderes religiosos aún representan un desafío enorme, porque las iglesias están propiciando los matrimonios infantiles y legitimándolos.

¿Cuál es el mensaje principal que quieren trasmitir con esta investigación?

José Roberto Luna de UNFPA: Seguir poniendo en evidencia que dar respuesta a la prevención de las uniones tempranas y el matrimonio infantil implica genera un pensamiento complejo y sistémico donde no demos nada por sentado y construyamos evidencia para tener intervenciones más efectivas.

No podemos olvidar las normas sociales que legitiman esto, que cruzan a los hombres que están en la vida de estas niñas y mujeres. La condición de género es central para que ocurran estas prácticas nocivas, pero por tanto es central para las intervenciones que queramos generar, para que sean efectivas, que se trabaje alrededor de estos elementos.

Ana Lucía Ramazzini de FLACSO-Sede Académica Guatemala: Queremos visibilizar y problematizar lo que las niñas, adolescentes y jóvenes están viviendo con las uniones y los embarazos, y hacerlo desde una perspectiva de género y derechos humanos, para tratar de construir vidas más plenas y libres de violencia.

 Visibilizar, problematizar y desnaturalizar pero también aportar evidencia para transformar estas situaciones.

(Ver la primera parte de la entrevista)