Acelerar las Acciones para Erradicar
el Matrimonio Infantil y las Uniones Tempranas en Belice

Por Lariza Fonseca y Lyvia Porras  

Los días 26 y 27 de septiembre (2018), el Fondo CAMY participó en Belize en el evento nacional “Acelerar las Acciones para Erradicar el Matrimonio Infantil y las Uniones Tempranas en Belize”. Este espacio tenía el objetivo de crear una hoja de ruta estratégica para erradicar las uniones tempranas en Belice.

El evento sumó los esfuerzos de UNICEF Belize, UNFPA Belize, el National Committee for Families and Children y Girls Not Brides, y contó con una amplia participación de ministerial, así como de líderes religiosos, líderes jóvenes de la Organizaciones de la Sociedad Civil, y organizaciones internacionales como el representante de la IPPF en Belice (BFLA).

Para el FondoCAMY es muy importante construir estrategias y propuestas con la participación de las y los jóvenes. Por eso, más de la mitad de las personas asistentes a este taller fueron personas jóvenes, que compartieron sus ideas, estrategias y prioridades para trabajar la prevención y atención de las uniones tempranas.

 

 

 

 

 

 

 

 

La organización GOBelize compartió los resultados preliminares de una investigación cualitativa sobre uniones tempranas.  Esta investigación nos evidenció la falta de información respecto a las leyes y los derechos que tienen los jóvenes, lo que afecta de manera directa al acceso y ejercicio de estos derechos.

  • Las y los jóvenes menores de edad SÍ pueden ir a su clínica a recibir servicios de SSR SIN necesidad de consentimiento parental.

Aunque la ley permita el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva a todas las personas jóvenes sin autorización de sus tutores, a menudo en los centros de salud solicitan esta autorización. Solicitar y exigir el consentimiento parental es una mala práctica institucional que limita el acceso a la información y a los servicios de salud de las y los jóvenes.

  • Protección de derechos a las personas jóvenes casadas o en uniones.

Es necesario ampliar los derechos a las personas jóvenes que ya están casadas o en uniones, ya que muchos de los problemas de violencia se dan porque están desprotegidas por la ley.  Las y los jóvenes consideran una prioridad garantizar también otros derechos a quienes ya están en uniones (derecho a la educación de calidad, acceso a servicios de salud, a guarderías públicas para quienes tienen hijas/os, derecho a empleo con salarios dignos, entre otros). El limitado acceso a muchos de estos derechos en las escuelas se produce por prácticas que discriminan sobre todo a las jóvenes que deciden unirse.

Las jóvenes señalan que en algunas ocasiones la decisión de unirse está mediada por la falta de oportunidades. La situación económica precaria orienta a las jóvenes a unirse tempranamente como único plan de vida.

  • Uniones tempranas y embarazo adolescente.

En Belice, la mitad de las personas jóvenes en uniones no tienen hijas/os. Por lo tanto, las estrategias para prevenir el embarazo adolescente no necesariamente van a tener buenos resultados para la prevención y atención del matrimonio infantil y las uniones tempranas.

Otro punto importante es la desvinculación de la edad de consentimiento de inicio de la vida sexual y las uniones tempranas[1], ya que lo que se quiere es reforzar la toma de decisión informada, no limitar sus decisiones o que otras personas decidan por ellas. En este sentido, es importante tomar en cuenta como las uniones afectan a la autonomía sexual de las mujeres jóvenes. La investigación evidencia que las jóvenes piden permiso a sus parejas varones para usar anticonceptivos.

  • Apenas hay matrimonio civil o uniones formales.

La mayoría de las jóvenes no están casadas formalmente porque no ven el beneficio de este proceso contractual, prefieren estar y permanecer en uniones o en concubinato.

En el apartado 4 de la Ley de Matrimonio se establece que no será válido el matrimonio de menores de 14 años, y en el apartado 5 establece los requisitos de consentimiento necesarios para poder realizar matrimonios de jóvenes entre 14 y 18 años. Toda persona menor de dieciocho años es considerada “menor”. Por lo tanto, la ley no hace distinción entre niños y niñas (Sección 2 de la Ley de Matrimonio. Capítulo 174 de las Leyes de Belice). Hay pastores que están realizando matrimonios en los que hay mujeres menores de edad, los realizan y esperan a que legalmente sean mayores de edad para gestionar el certificado legal, porque la ley en Belice autoriza a los pastores a hacer esta gestión legal.

  • Trata de personas y transacciones económicas.

Se resaltó la existencia de casos en los que las personas adultas a cargo, o tutores de las jóvenes reciben dinero de hombres mayores para que salgan con sus hijas. No se sabe la proporción de las jóvenes afectadas por estas prácticas, pero la está ocurriendo. Es importante hacer una investigación al respecto para entender el alcance de este problema.

  • Estabilidad de las uniones y vulnerabilidad de las jóvenes.

Cualquier tipo de estrategia para prevenir y atender las uniones tempranas ha de tener en cuenta la heterogeneidad de uniones, muchas de ellas son convivencias de corta duración que generan inestabilidad en el plan de vida, especialmente de las mujeres jóvenes. Hay conceptos como el “visiting-partner” que tiene múltiples definiciones y no queda completamente claro si son relaciones públicas, secretas o si se consideran noviazgos o uniones (no necesariamente conviven, solo comparten algunas noches y algunas veces viven en diferentes distritos).

Este concepto ejemplifica un contexto complejo en Belice y visibiliza la importancia de mayores diagnósticos para entender esta práctica de manera integral y situada. Necesitamos conocer mejor qué implicaciones tiene esto para el ejercicio pleno de los derechos humanos y la toma de decisión informada de las adolescentes y jóvenes.

Emily Barcklow participa en la Televisión Beliceña

Emily Barcklow participa en la Televisión Beliceña; Los representantes de las organizaciones participantes en el evento hablaron sobre cómo los matrimonios y uniones tempranas perpetúan el ciclo de la pobreza e interrumpen el potencial de las niñas y sus hijos. Con Margaret Nicholas- Directora Ejecutiva, #NCFC ; Dra. Susan Kasedde, Representante de País, #UNICEF; Emily Barcklow- #FondoCAMY


[1] La edad de consentimiento sexual en Belice es a partir de los 16 años, pero la Ley de Matrimonio (Capt 174) establece los 14 años como edad mínima para casarse. Esta diferencia entre el Código Penal (Capítulo 84) y la Ley de Matrimonio implica que existan dos edades mínimas legales para el consentimiento sexual en materia penal: 16 años para las mujeres solteras y 14 años para las mujeres casadas.